Hoy honraré lo sagrado de la vida desacelerándome.
¿Cómo puedo honrar algo al menos que me desacelere y ponga atención? Desacelerándome y tomando el
tiempo para poner atención en mí y en otros es honrar
la vida que todos compartimos.
RECORDATORIOS: Cuántas veces puedo yo realmente desacelerarme hoy? ¿Cuáles son todas las maneras en que me pueda recordar el desacelerarme?
RETOS: ¿Cuáles fueron mis retos con respecto a desacelerarme hoy?
REFLEXIONES: ¿Qué aprendí de mí mismo al desacelerarme?
Al desacelerarme me di cuenta de la inercia... el mundo (los seres humanos al menos) andamos a toda velocidad sin estar conscientes la cuestion es moverse sin saber bien ni porque ni a donde... percibi la ansiedad en mi y la ansiedad en mis semejantes y a la vez la tristeza y el vacio de sentir mi cuerpo desgastado por la velocidad sin sentido con que andamos, el dolor de no escuchar y no fluir con este mundo con todo lo demas que lo conforma aparte de los seres humanos y de las maravillosas cosas que suceden cuando te desaceleras y te percibes primero mas que nada a ti mismo y luego a los demas. Me recordaba desalecerar a veces al ver un semaforo en rojo... o al ver pasar andando a mi lado a alguien que iba aun mas rapido... los retos fueron la ansiedad y la inercia de querer seguir yendo aprisa... la sensasion de que no alcanzaria a hacer las cosas que habia planeado para ese dia... y me di cuenta que desacelerando concidia mas con el funcionar del mundo no corria y entonces coincidia con los semaforos para cruzar la calle sin tener que esperar (ansiosamente) como en otras cosaciones a que estuviera el siga. Es vital detener un poco la marcha permitirme a mi ser reconocerse... ser estar y existir... aprendi a conocerme a ser consciente de mi estado personal a escucharme y no solo escuchar el trajin de la vida... a darme cuenta que estoy atrapado en un sueño colectivo sin sentido... mas que el sentido de ir aprisa y volvidarme de mi mismo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario